76 solicitudes, 27 países representados y 50 participantes seleccionados. Ese fue el punto de partida de una nueva edición de Founders of Tomorrow, donde estudiantes de distintos perfiles y nacionalidades se enfrentaron al reto de transformar una idea en una startup en tan solo unas horas.
Founders of Tomorrow, una iniciativa impulsada por Friends of Bata, proyecto de Triple B International, en colaboración con Aticco Lab, volvió a reunir en Barcelona a jóvenes talentos con ganas de construir, aprender y dar sus primeros pasos en el mundo del emprendimiento.
Celebrado en el Barcelona Finance Hub by Aticco, el programa reunió a estudiantes y jóvenes de diferentes universidades, países y disciplinas para participar en una experiencia diseñada para pasar de la idea a la acción en tan solo unas horas.

Mucho más que un evento de emprendimiento
Founders of Tomorrow nace con una premisa sencilla: el emprendimiento no se aprende únicamente en las aulas.
Se aprende construyendo, tomando decisiones, trabajando en equipo, validando ideas y enfrentándose a la incertidumbre.
Por eso, durante una sola jornada, los participantes tuvieron que pasar de una idea inicial a un proyecto tangible capaz de presentarse ante emprendedores, inversores y expertos del ecosistema.
Lejos de ser una competición tradicional, la iniciativa se planteó como un espacio para experimentar, colaborar y descubrir qué significa realmente construir una startup desde cero.

Del concepto al MVP en cuestión de horas
Uno de los elementos más diferenciales de esta edición fue la incorporación de herramientas de inteligencia artificial al proceso de creación.
Tras las sesiones inspiracionales de la mañana, los participantes formaron equipos multidisciplinares y comenzaron a trabajar sobre problemas identificados por ellos mismos.
Con el apoyo de Lovable, pudieron transformar ideas en productos tangibles en cuestión de horas, desarrollando landing pages funcionales, estructurando propuestas de valor y preparando sus pitches para presentar sus proyectos al final de la jornada.
Más que trabajar sobre una idea, los participantes construyeron un primer MVP comercial capaz de mostrar de forma tangible cómo funcionaría su propuesta.
El objetivo no era crear el producto perfecto, sino demostrar que hoy la distancia entre una idea y una primera versión de mercado es más corta que nunca cuando se combinan tecnología, metodología y capacidad de ejecución.
Una experiencia que permitió a los participantes enfrentarse a algunos de los desafíos más habituales del emprendimiento: priorizar, validar hipótesis, colaborar bajo presión y comunicar una propuesta de valor de forma clara.

El valor de aprender en un entorno internacional
Uno de los aspectos que hacen único a Founders of Tomorrow es la diversidad de perfiles que reúne en cada edición.
Los participantes procedían de diferentes universidades, países y ámbitos de conocimiento, generando equipos con perspectivas muy distintas y enriqueciendo tanto el proceso de construcción como las dinámicas de trabajo.
Esta diversidad convirtió la jornada en una oportunidad para intercambiar experiencias, descubrir nuevas formas de abordar problemas y construir relaciones con personas que, en muchos casos, probablemente no se habrían encontrado en otro contexto.
La experiencia demostró que algunas de las mejores ideas nacen precisamente cuando personas con trayectorias, culturas y formas de pensar distintas trabajan juntas para resolver un problema común.

Aprender directamente de quienes ya han recorrido el camino
Los participantes también tuvieron la oportunidad de aprender de emprendedores, inversores y profesionales que conocen de primera mano los retos de construir una empresa.
Durante la jornada contamos con la participación de perfiles como Adrián Escabias, Amélie Mariage, Júlia Pastor, Max López de Lamadrid, Pol Domingo o Javier Mateache, entre otros.
Además, más de una veintena de mentores acompañaron a los equipos durante todo el proceso, ayudándoles a validar ideas, replantear hipótesis y mejorar sus presentaciones.
Porque algunas de las lecciones más valiosas surgen al trabajar codo con codo con quienes ya han construido empresas, levantado inversión o vivido los retos reales del camino emprendedor.

Mucho más que un workshop: una oportunidad para conectar
Más allá de los proyectos desarrollados durante el día, Founders of Tomorrow también se consolidó como un espacio de conexión entre estudiantes, emprendedores, inversores y profesionales del ecosistema.
A lo largo de la jornada se generaron conversaciones, nuevas relaciones y oportunidades de colaboración que continuaron más allá del evento.
Para muchos participantes, la posibilidad de compartir ideas con personas de distintos países, disciplinas y niveles de experiencia fue tan enriquecedora como el propio reto de construir una startup.
Porque una parte fundamental del emprendimiento no consiste únicamente en crear proyectos, sino también en formar parte de una comunidad con la que aprender, crecer y colaborar.

Los proyectos ganadores
La jornada concluyó con la presentación de los proyectos desarrollados ante un jurado formado por profesionales del ecosistema emprendedor.
Los tres equipos ganadores fueron:
TocaToca, una solución para facilitar las transferencias de dinero entre Europa y Mozambique de forma instantánea y transparente.
PromptShield, una plataforma diseñada para ayudar a las empresas a adoptar herramientas de inteligencia artificial de forma segura, evitando la exposición accidental de información confidencial.
Path Forward, una herramienta impulsada por IA para ayudar a estudiantes a encontrar universidades, becas y oportunidades profesionales alineadas con sus intereses y objetivos.
Más allá de los resultados, todos los participantes demostraron que, con las herramientas adecuadas, una metodología clara y el entorno correcto, es posible convertir una idea en una propuesta de negocio en cuestión de horas.

Construyendo la próxima generación de founders
El objetivo de Founders of Tomorrow va mucho más allá de organizar una jornada de emprendimiento.
La iniciativa nace para crear espacios donde los jóvenes puedan experimentar, construir, equivocarse, colaborar y aprender haciendo. Espacios donde las ideas se ponen a prueba, las habilidades se desarrollan en la práctica y el aprendizaje surge de la experiencia directa.
Porque el emprendimiento no se entiende únicamente escuchando historias de otros. Se entiende cuando formas un equipo, construyes una solución, presentas una idea y recibes feedback real.
Desde Aticco Lab creemos que el talento emprendedor se desarrolla creando oportunidades para conectar con el ecosistema, acceder a referentes y enfrentarse a retos reales. Por eso impulsamos iniciativas como Founders of Tomorrow junto a Friends of Bata, acercando el emprendimiento a quienes están dando sus primeros pasos y ayudándoles a transformar ideas en proyectos.
Ese es el propósito de Founders of Tomorrow: ofrecer a la próxima generación de emprendedores un entorno donde pasar de la curiosidad a la acción, y descubrir que construir es la mejor forma de aprender.

Gracias por hacerlo posible
Queremos agradecer especialmente a Valentina Müller, al equipo de Friends of Bata y a Triple B International por impulsar esta iniciativa y seguir creando oportunidades para acercar el emprendimiento a las nuevas generaciones.
También a todos los mentores, speakers, miembros del jurado y colaboradores que compartieron su tiempo y experiencia con los participantes, así como a los 50 estudiantes que aceptaron el reto de construir, presentar y aprender en un solo día.
Nos vemos en la próxima edición.
